Seis meses de vértigo económico
En los últimos meses hemos vivido una auténtica montaña rusa a causa del COVID-19. En este blog, hacemos un análisis de cómo su llegada afectó al mercado y cuál ha sido la evolución de la economía durante esta pandemia.
1 – Una caída histórica
En el primer semestre, experimentamos una de las caídas más fulgurantes en apenas 1 mes, principalmente en activos arriesgados, pero colapsando también los más conservadores debido a las ventas masivas que se produjeron en los días más críticos.
Ningún país ni sector se vio a salvo del estrés del mercado causado por la pandemia y el cierre prácticamente total de la economía.
Índices de Bolsa en EEUU y Eurozona, caída desde máximos:

2 – Una recuperación histórica
Sin embargo, tras el desplome también pudimos asistir a una de las recuperaciones más veloces de la historia. Aunque el balance general sigue siendo negativo para lo que llevamos de 2020, los datos se parecen bien poco a los de marzo.

En este cuadro se refleja a la perfección el balance negativo del año aunque también vemos la recuperación desde caídas que llegaron a ser de valores del 30-40% dependiendo del activo.
La reacción de los activos más conservadores, es decir, aquellos que deberían haber dado una respuesta positiva a las perspectivas de recesión económica, no ha sido lo suficientemente buena, hecho producido principalmente por la inyección de dinero continuada y masiva realizada por los bancos centrales a nivel mundial desde la crisis financiera de 2008. Esa situación nos ha hecho afrontar esta nueva crisis con unos tipos de interés históricamente en sus niveles más bajos, especialmente en la Zona Euro donde se situaban incluso por debajo del 0%.
3 – Los bancos centrales y los países: crean más dinero y más deudas por consiguiente
La reacción a la pandemia y a la nueva recesión ha sido más de lo mismo: la inyección de liquidez por parte de bancos centrales y gobiernos, favorecidos por un sistema bancario más solvente y capaz de hacer llegar el dinero a empresas y familias. Se han introducido en los mercados cantidades nunca antes vistas de liquidez, evitando de esa forma los impagos masivos que se podrían haber producido con las consiguientes consecuencias negativas para la economía.
Las políticas heredadas de la pasada crisis han resultado positivas y era lo que países y empresas demandaban. Por suerte, a nivel mundial se ha actuado con cierta rapidez, lo que ha permitido intuir una recuperación potente tras la recesión que prácticamente todos sufrirán.

El gráfico publicado por cincodías.elpais.com refleja los balances de bancos centrales y su expansión sin precedentes durante la pandemia.
ARIETE DURANTE LA PANDEMIA
El balance de los resultados para los Planes Financiero y Patrimoniales a mitad de año resultan, sin duda, positivo a nuestro parecer.
En Ariete, todos los planes patrimoniales de ahorro e inversión están en positivo. Hemos sido capaces de proteger el patrimonio de nuestros clientes y crecer en momentos de más incertidumbre.
Contextualizando los datos en la situación económica mundial y teniendo un mercado con niveles de volatilidad extremos, la toma de decisiones ha resultado ser positiva.
Los criterios fundamentales marcados por el equipo a la hora de gestionar las inversiones financieras han sido los siguientes:
- Comunicación y transparencia con los inversores
- Búsqueda activa de oportunidades
- Control máximo del riesgo asumido
- Diversificación en todos los aspectos
- Visión a largo plazo e inteligencia emocional
Desde un punto de vista de inversión global, los Planes Patrimoniales han conseguido con su diversificación de activos, rentabilidades positivas en la mayoría de Planes, dando una estabilidad muy valorada y buscada en situaciones como la experimentada.
Ayer, hoy y mañana seguiremos muy de cerca el mercado para continuar luchando por el bienestar económico y familiar de nuestros clientes en el campo de la vida.
Responder