¿Debemos temer una inflación post pandémica?
La gran cantidad de dinero que los gobiernos y bancos centrales están inyectando en la economía, puede tener una consecuencia clara: INFLACIÓN.
El COVID-19 ha generado un descenso imponente en el nivel de consumo e inversión, lo que nos llevaba a una disminución en los precios (deflación). Si mañana puedo comprar más barato, ¿por qué iba a comprar hoy?
Una de las armas utilizadas para combatir ese círculo vicioso tan perjudicial para el crecimiento económico ha sido la inyección de dinero en la economía. Gobiernos y bancos centrales han tratado de introducir dinero en el circuito económico y así poder reactivar el crecimiento.
Cuando se “imprime” dinero y se da a las familias y empresas, normalmente este llega a través de deuda pública o privada. Si la demanda está por encima de la oferta, es decir, hay mucho dinero pero pocos servicios/productos donde gastarlo, la inflación sube. Por este motivo, muchos inversores comienzan a barajar la posibilidad de un incremento importante de la inflación una vez se normalice la situación.
En este 2020, los niveles de deuda pública han alcanzado cotas preocupantes. Una de las formas de combatir esa elevada deuda es hacer que los precios suban (inflación) y, que por lo tanto, en relación el valor de esa deuda sea menor. Si debo 100.000 EUR al banco y mi sueldo se duplica, en relación con mi poder adquisitivo, debo la mitad que antes. Esa es la lógica que utilizan los gobiernos aunque parezca algo trivial.
En resumen, la inflación es sana para la economía, siempre que sea controlada. ¿Es buena para nuestros bolsillos? Si no hacemos lo necesario para contrarrestarla puede salirnos muy cara con el paso del tiempo.
Recuperamos un gráfico, que hemos utilizado ya en alguna ocasión, para ilustrar el efecto de la inflación en nuestros ahorros si no le ponemos remedio.

¿Qué tipo de inversiones pueden protegernos de la inflación? Damos algunas de las ideas que utilizamos en nuestros Planes Financieros y Patrimoniales.
- Activos inmobiliarios. Principalmente los activos inmobiliarios han sido un buen protector contra tiempos de inflación elevada. Además, si los tipos de interés continúan en 0% o similar, a la vez que se dinamiza la inflación, el dinero sería incluso más barato y uno de los activos más atractivos podrían ser los inmobiliarios.
- Deuda gubernamental ligada a inflación. Son bonos de países que protegen frente a un incremento de la expectativa de inflación.
- Oro. es otro de los productos estrella. Sería uno de los grandes beneficiados de tipos reales negativos y sería un buen refugio ante el debilitamiento de las monedas, desgastadas por la “impresión” de billetes sin precedentes.
- Renta Variable. Uno de los más efectivos, que su vez nos ofrece una inversión diversificada. Las empresas reaccionan bien ante la inflación, ya que el aumento de los precios acostumbra a ser positivo para su beneficio.
Por último, aclarar que ante una situación de incremento de la inflación, aunque parece que habría cierta flexibilidad por parte de los bancos centrales, se trataría de no obtener niveles excesivos de inflación, lo que de producirse, pasaría a ser contraproducente y realmente preocupante para la economía.
No queremos desilusionaros después de esta gran explicación pero si vemos la evolución reciente de la inflación en la Zona Euro, parece que la vuelta de la inflación será un asunto realmente complicado. Tened en cuenta que el objetivo marcado es del 2%, este gráfico de “STATISTA” lo muestra a la perfección.

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